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Diseño

Para diseñar parapentes hay que ser ingeniero, saber trabajar con materiales textiles (tener algo de sastre) y ser un soñador que desee hacer realidad los sueños. Antes incluso de plasmar en papel o en un ordenador tus primeras ideas deben tenerse en cuenta muchas cosas.

Cuanto más cosas tengas pensadas de antemano menos prototipos te harán falta. De hecho, si has hecho un buen trabajo como diseñador el número de prototipos no será grande. Un diseñador con experiencia sabrá dónde pueden surgir problemas con una vela nueva antes incluso de que vuele el primer prototipo.

Fabricación 

Para la fabricación de un parapente siempre tienes que emplear personas y las mejores tecnologías disponibles. A veces también tienes que inventar maneras de hacer realidad algunas ideas. Pero una aproximadamente meramente técnica sin personas con destreza no será suficiente. Debes saber cómo pueden ser de precisas las máquinas y las personas que las operan.

Fabricar un automóvil lleva unas 5 horas de trabajo. Un solo parapente precisa 50 horas de trabajo. Equipos de última tecnología nos permiten mantener nuestra fabricación en Europa a pesar de que el coste de la mano de obra en Eurasia sea 10 veces menor. Estamos hablando de personas con muchísima destreza y elevada motivación que han sido formadas y preparadas. Deben comprender qué es lo que quiere el diseñador y por qué la precisión y el hacer las cosas de una manera determinada resulta tan importante.

Tecnología

Todas las tecnologías empleadas para diseñar y fabricar un parapente deberían ceñirse a los requisitos del diseño y no a las necesidades del departamento de márketing. Sky Paragliders lleva usando tecnologías de «3D shapping» desde el año 2005, porque sabemos trabajar con textiles. Nunca lo pregonamos a los cuatro vientos porque sencillamente es la mejor manera de fabricar un parapente. Otro ejemplo son las minicostillas, las cuales se suelen hacer de manera que quede una costura en la parte exterior de la vela expuesta a la abrasión. Preferimos invertir tiempo en optimizar la tensión del borde de fuga para dejar obsoletas esas minicostillas. Sencillamente, no las necesitamos.

¿Cuántos cordinos necesita un buen parapente?

Pues lo cierto es que más de los que encontraréis en muchas velas actuales. Los cordinos suponen mucho más que una resistencia parásita que deba evitarse: aportan forma y estabilidad, y unen el piloto a la vela. Puedes reducir el número de cordinos, pero llegará un punto en el que tendrás que inventar soluciones a problemas que hasta entonces no habías tenido. Y no ganas un 25% de prestaciones por el simple hecho de prescindir de los cordinos D, pues los cordinos de esa banda suponen mucho menos que el 25% de todo el suspentaje (no hay que olvidarse de los cordinos del estabilo y los frenos). Sin embargo, tienes que reforzar los cordinos de las A, B y C, lo que supone mayores diámetros, lo que genera más resistencia parásita.

Si quieres fabricar una vela de 3 bandas también necesitas varillas plásticas, lo que conduce a velas que deben plegarse y guardarse de una manera más engorrosa y lenta. Y en nuestra opinión, el parapente no debería implicar ese tipo de cosas.